Guía práctica: Qué hacer frente a una quemadura
- MINHA 민하
- 21 ene
- 5 Min. de lectura
Saber qué hacer en los primeros minutos tras una quemadura puede marcar una gran diferencia en la evolución de la lesión.
Esta guía resume qué hacer y no hacer frente a una quemadura, de forma simple y basada en evidencia.
Qué es una quemadura?
Una quemadura es una lesión de la piel y/o de los tejidos que ocurre cuando estos se exponen a una fuente de daño que supera su capacidad de protección.
Este daño puede ser causado por calor (fuego, líquidos calientes, vapor), radiación (sol), electricidad, sustancias químicas o frío extremo.
Las quemaduras no afectan solo la superficie.
Dependiendo de su gravedad, pueden comprometer capas profundas de la piel e incluso otros tejidos.
Cómo se presenta una quemadura?
La forma en que se ve y se siente una quemadura depende principalmente de qué tan profunda es.
Quemadura superficial (primer grado)
Afecta solo la capa más externa de la piel.
Se presenta como enrojecimiento, dolor, sensación de ardor, leve inflamación y piel seca sin ampollas.
Ejemplo típico son las quemaduras por el sol.
Quemadura de espesor parcial (segundo grado)
Compromete capas más profundas de la piel.
Se presenta como ampollas, dolor intenso, enrojecimiento marcado, piel húmeda o brillante e inflamación importante.
Requiere de una evaluación médica, sobre todo si es extensa o dolorosa.
Quemadura profunda (tercer grado)
Daño severo que afecta toda la piel y, a veces, tejidos más profundos.
Se presenta como piel blanca, marrón o negra, de aspecto seco o acartonado, poco o nada de dolor (por daño nervioso) y bordes inflamados. Puede presentar dolor en zonas alrededor que presenten quemaduras de espesor parcial o superficial.
Es una URGENCIA MÉDICA.
No todas las quemaduras se ven graves al inicio, pero pueden empeorar con las horas.
Qué hacer frente a una quemadura
Paso 1: Alejar a la persona afectada (y ustedes mismos) de la fuente de calor
Lo primero es detener la agresión y buscar un lugar seguro.
La seguridad personal SIEMPRE es prioridad.
Antes de actuar, es importante alejarse del fuego, brasas, vapor o líquidos calientes.
Paso 2: Enfriar la quemadura
Se recomienda usar agua corriente fría (no helada) durante 15-20 minutos sobre la lesión.
¿Por qué? Esto da tiempo suficiente para que la lesión se enfríe y se detenga la perpetuación de daño a capas más profundas de la piel. Además, disminuye el dolor y la inflamación.
Paso 3: Retirar objetos ajustados
Si es posible, es importante retirar objetos ajustados como anillos, pulseras o relojes.
¿Por qué? Las piel se inflama rápidamente, en minutos a horas, y los objetos ajustados pueden actuar como un torniquete.
Ojo que si es una prenda (tela, ropa), solo se debe retirar si no está adherido a la piel.
Paso 4: Cubrir la zona afectada
¿Qué usar? Se puede usar una gasa estéril o tela limpia (sábana o paño recién lavada) para cubrir sin apretar la lesión.
¿Por qué? Para proteger de elementos externos y prevenir infecciones, además de ayudar a reducir el dolor.
¿Qué no usar? Algodón, papel higiénico, servilletas o pañuelos, telas sucias o con pelusas, plásticos, vendajes apretados.
Paso 5: Hidratación
Es importante la hidratación, pero SOLO SI está consciente y alerta, y si puede tragar sin dificultad.
¿Por qué? Si tiene algún grado de compromiso de conciencia o dificultad para tragar, puede aumentar el riesgo de aspiración.
¿Cuándo no hidratar por boca? Cuando está inconsciente, tiene confusión, presenta vómitos, dificultad para tragar o hay sospecha de inhalación grave de humo.
¿Cómo hidratar? Agua es suficiente para la mayoría de los casos, se recomienda tomar en pequeños sorbos y de forma frecuente.
Qué NO hacer frente a una quemadura
❌ NO aplicar hielo directamente sobre la lesión ❌
¿Por qué? Puede generar más daño de tejido.
❌ NO usar remedios caseros ❌
Las intenciones se agradecen, pero es muy importante no aplicar remedios caseros como pasta de dientes, alcohol, mantequilla, aceite, harina, café, clara de huevo, miel, etc.
¿Por qué? Muchos "remedios" populares no son estériles y pueden introducir bacterias en una piel dañada, aumentando el riesgo de infección. Algunos productos pueden irritar más la piel, generar reacciones alérgicas o producir quemaduras químicas sobre la lesión original. Además, se dificulta la evaluación médica cuando la lesión está cubierta con sustancias caseras, retrasando la atención correcta.
Solo usar AGUA.
❌ NO reventar ampollas ❌
¿Por qué? La ampolla se convierte en una barrera natural contra infecciones, protegiendo la piel que está debajo y actuando como una cobertura estéril natural. Al reventar las ampollas, se facilita la entrada de gérmenes que aumentan el riesgo de infección y empeorando la cicatrización. Además, al romper la ampolla se transforma en una herida abierta que suele ser más dolorosa y compleja de manejar.
❌ NO retirar la ropa pegada a la piel ❌
Si la ropa no está pegada, no hay problema en retirarlo.
Pero si está adherida a la piel, suele ser porque la piel debajo está dañada y la tela podría estar sellando la herida.
¿Por qué? Al tirar de la ropa adherida, se elimina piel viable y se exponen tejidos más profundos y la quemadura puede volverse más grave de lo que era inicialmente. Esto aumenta el riesgo de infección y complicaciones como sangrados y dolores más intensos.
¿Qué hacer? Se recomienda cortar la ropa alrededor de la zona afectada para minimizar la tracción por error, dejar la parte pegada en su lugar, enfriar con agua y cubrir con una gasa o tela limpia.
Cuándo se considera que una quemadura es grave
Se considera que una quemadura requiere de evaluación médica urgente por su gravedad si:
Afecta una gran superficie del cuerpo → en adultos, sobre los 10-15% de la superficie corporal. En niños, sobre los 10% de la superficie corporal.
Se estima la palma de la mano de la persona (incluyendo dedos) como aprox. 1% de su superficie corporal.
Compromete cara, manos, pies, genitales o articulaciones (independiente del tamaño)
Presenta ampollas extensas o piel blanquecina/oscura → significa que es de segundo o tercer grado.
Hay sospecha de inhalación de humo (= sospecha de quemadura de vía aérea)
Si presenta alguno de los mencionados, buscar ayuda médica INMEDIATA.
Signos y síntomas de inhalación de humo
Respiratorio:
Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
Respiración rápida o ruidosa
Silbidos al respirar (sibilancias)
Estridor (ruido agudo al respirar)
Dolor o ardor al respirar
Cara y vía aérea superior:
Hollín negro en nariz, boca o flemas
Quemaduras en cara, labios, cejas o pestañas
Inflamación de labios, lengua o garganta
Ronquera o cambios en la voz
Dolor al tragar
Generales:
Dolor de cabeza
Mareos
Náuseas o vómitos
Confusión
Somnolencia excesiva
Pérdida de conciencia